sábado, 13 de septiembre de 2014

TERCERA PARTE: CAP 82



Estoy fuera de la unidad de cuidados intensivos y me preparo. El miedo y

la esperanza colisionan hasta que una gran bola de ansiedad tiene mis

manos temblando mientras doy vuelta a la esquina, hasta situarme en su

puerta.

Me toma un momento para tener el coraje de levantar los ojos y ver el cuerpo

destrozado del hombre que amo. Las imágenes en mi cabeza son peores, con sangre,

magullado, total carnicería, pero incluso con aquello no estoy preparada para la visión

de Pedro. Su cuerpo esta entero e ileso, pero está inmóvil y pálido. Su cabeza está

envuelta en gasa blanca y sus párpados están cerrados parcialmente, la parte blanca de

sus ojos mostrando algo de la hinchazón de su cerebro. Él tiene tubos que salen de él

en todas las direcciones y los monitores dan un pitido a su alrededor constantemente.

Pero no es la vista de todo el equipo médico lo que me rompe, no, es la vida y el fuego

del hombre que amo inexistente.

Arrastro los pies hasta la cama, mi ojos trazan cada centímetro de él como si

nunca lo hubiese visto antes, nunca lo hubiese sentido antes. Nunca hubiese sentido

el trueno de su corazón latiendo contra mi propio pecho. Extiendo la mano para

tocarlo, necesitándolo desesperadamente, y cuando sostengo su mano en la mía, esta

fría y no responde. Incluso los callos que amo, los que raspan sobre mi piel desnuda,

están ahí.

Las lágrimas vienen. Caen en corrientes interminables mientras ciegamente me

hundo en la silla junto a la cama. Agarro la mano de Pedro entre las mías, mi boca

pegada a nuestras manos unidas, mis lágrimas mojando su piel. Lloro aún más duro

cuando me doy cuenta de que el olor familiar de Pedro que alimenta mi adicción ha

sido reemplazado por el olor de antiséptico del hospital. No me había dado cuento de

lo mucho que necesitaba que ese olor estuviese allí. Cuánto necesitaba ese pequeño,

persistente pedazo del hombre que amo permaneciese cuando todo lo demás ha

cambiado drásticamente.

Palabras incoherentes cruzan mis labios y se amortiguan contra nuestras manos

entrelazadas.

—Por favor, despierta, Pedro. Por favor —sollozo—. No puedes irte ahora.

Tenemos tanto tiempo que necesitamos compensar, así como tantas cosas que nos

quedan por hacer. Tengo que cocinarte cenas horribles y necesito que me enseñes a

surfear. Tenemos que ver a los niños jugar la liga de béisbol y tengo que estar en las

tribunas cuando ganes una carrera. —El pensamiento de él volviendo a estar en un

coche hace que mi corazón se aloje en la garganta, pero no puedo dejar de pensar en

todo las cosas que aún nos quedan por experimentar juntos—. Tenemos que comer

helado en el desayuno y comer panqueques para la cena. Tenemos que hacer el amor

en una perezosa tarde de domingo y cuando entrases por la puerta, empujarte contra

la pared porque simplemente no hemos conseguido lo suficiente el uno del otro. No

he tenido todavía suficiente de ti... —Mi voz se desvanece mientras cierro los ojos y

descanso mi frente contra nuestras manos, el nombre de Pedro en una oración

repetida entre mis labios.

—Sabes, nunca he estado tan enojado con él, como lo estaba ayer por la noche.

—La voz de Beckett me sacude desde mi disperso enfoque.

Miro hacia arriba a través de los ojos borrosos y lo veo apoyando contra la jamba

de la puerta, con los brazos cruzados sobre el pecho y sus ojos se centrándose en su

mejor amigo. Sé que él no está esperando una respuesta de mí, y francamente, estoy

ronca de tanto llorar, así que le doy la única respuesta que puedo manejar, un

murmullo incoherente antes de volver a mirar a Pedro.

—He estado enojado con él un montón de veces, pero ayer se llevó el pastel. —

Becks respira un suspiro largo y frustrado y luego oigo sus pies arrastrase por el suelo.

Se sienta en la silla frente a mí y con vacilación aprieta la mano libre de Pedro. Él

mira hacia la cara impasible de su amigo antes de pasar la mirada a través del cuerpo

sin vida del hombre al que amamos—. Cuando supe que Pedro estaba dispuesto a

dejarte ir sin decirte la verdad o sin pelear... —Sacude su cabeza con incredulidad

mientras las lágrimas nadan en sus ojos—... No creo haber estado alguna vez tan

enojado o querer tanto lanzar un puñetazo contra alguien como cuando me dijo que

saliese de tu habitación.

—Bueno, ambos estábamos siendo asnos obstinados —admito, deseando que

pudiéramos estar de vuelta en esa habitación de hotel, repitiendo el día, para poder

dejar de pelear y envolver mis brazos alrededor de él un poco más fuerte, un poco más

largo. Ojalá pudiera retroceder en el tiempo para poder advertir a Pedro de lo que iba

a suceder en la pista. Pero sé que no importaría. Mi rebelde temerario cree que es

invencible y habría subido al coche de todos modos.

Miro hacia atrás a su cara y ahora es cualquier cosa, menos invencible. El sollozo

se eleva en mi garganta y trato de contenerlo, pero fallo miserablemente.

—Está tan acostumbrado a pensar que no es digno de la buena suerte que hay en

su camino. Él nunca me ha dado detalles, pero sé que él piensa que no merece nada

mejor que lo que él era, de donde quiera que viniera. Él piensa que no es suficiente

para ti y…

—Él lo es todo —jadeo, la verdad en mis palabras resonando claras dentro de mi

alma.

El fantasma de una sonrisa se asoma en las comisuras de la boca de Beckett a

pesar de la tristeza de sus ojos.

—Lo sé, Paula. —Hace una pausa—. Eres su salvavidas.

Levanto mis ojos de Pedro por su cumplido.




—No sé cómo esto va a ayudarle ahora. Lo dejé anoche después de que saliste de

la habitación —confieso, mirando otra vez nuestras dos manos entrelazadas, la culpa

me consume—. Después de lo que me dijo, me quedé pensando, no puedo estar más

con él en estas circunstancias. Pensé que podía quedarme, ayudarle a sanar lo que

estaba roto, pero no podía soportar volver y ser engañada, así que me fui.

—Hiciste lo correcto. Necesitaba un poco de su propia medicina. Estaba siendo

un idiota y estaba usando su temor para alimentar su inseguridad... pero fue tras de ti,

Pau. Eso en sí mismo, me dice que sabe lo mucho que te necesita.

—Lo sé. —Mi voz es casi un susurro y está ahogada por el sonido incesante de

las máquinas—. Yo con mucho gusto me alejaría de él otra vez y nunca miraría hacia

atrás si eso nos impidiese estar aquí en este momento.

Digo las palabras sin ninguna convicción, porque sé que en el fondo siempre

estaría donde estuviese Pedro, nunca sería capaz de mantenerme alejada de él.

Nos sentamos un rato, cada uno luchando contra nuestros propios pensamientos

cuando Becks se levanta abruptamente, su silla raspando el suelo y rompiendo el

silencio antiséptico de la habitación.

—Esto es una puta mierda. No puedo sentarme y verlo de esta manera. —Su voz

está llena de emoción que comienza a salir.

—Él va a salir adelante, Becks. Tiene que hacerlo. —Mi voz se rompe en las

últimas palabras, traicionando mi confianza.

Se detiene y estoy un poco asustada antes de que se vuelva para mirarme.

—Ese hijo de puta es tan terco en todo lo que hace, todo, más le vale que no me

decepcione ahora. —El cambia su atención a Pedro y avanza hacia el lado de la cama,

el dolor se convierte en ira con cada segundo que pasa—. Siempre tiene que ser todo

acerca de ti, ¿no es así, Wood? Egocéntrico bastardo. Cuando te despiertes de una puta

vez, y te despertaras de la mierda porque no te voy a dejar así, voy a patearte el culo

por hacer que nos preocupemos.

Él extiende su mano, y de manera contradictoria con sus roncas palabras, pone

una mano sobre el hombro de Pedro por un breve momento antes de girarse y salir

de la habitación.

Me quedo a solas con el hombre que amo, el peso de lo desconocido

presionándose sobre nosotros, pero espero que por fin empiece a purgar a través de los

bordes del dolor.

6 comentarios:

  1. Lo.q lloré!!!! X favooor q despierte rápido!! Espero los prox caps! @GraciasxTodoPYP

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  2. Tardé muchísimo en leer los 3 caps Jesy, no pude parar de llorar nena. Por favor que despierte en el próximo cap, esta angustia me mata.

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  3. que triste,ojala todo mejore pronto!!!

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  4. Lo q llore!! Sobre todo con el relato del padre... cuanta gente q lo ama..tiene q despertarse!! Subi mas xfa!! mimiroxb

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  5. Que triste estos ultimos cap!!! Estoy atrapada con esta novela,o llore pero se me hizo un nudo en la garganta. Espero el próximo capítulo! !!! Besos! :-D

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