miércoles, 10 de septiembre de 2014

SEGUNDA PARTE: CAP 78

Hay mucho para absorber. Demasiadas imágenes y sonidos de asalto abrumadores. Con la mano sobre mi corazón, me paro junto de Pedro mientras el himno nacional se canta en el escenario a nuestras espaldas.
Las banderas ondean. La brisa sopla. La multitud canta. Y mis nervios van a sobre marcha por el hombre a mi lado que se ha transformado en un hombre intenso, introspectivo mientras se enfoca en la tarea en cuestión.
Extiende su mano libre y la coloca en la parte baja de mi espalda mientras el equipo de cámara hace su camino a la línea de los conductores parados en la fila del pit con su equipo y otras personas importantes en sus lados. El hecho de que él está tratando de consolarme en un momento estrictamente de él, me calienta por dentro. Había intentado decirle que podía sentarme en la caseta del pit durante el himno, que no era un gran problema para mí, pero él se negó.
—Te tengo ahora, cariño, no voy a dejarte fuera de mi vista —había dicho. Discusión ganada. Sin lugar a dudas.
Los fuegos artificiales explotan mientras la canción llega a su fin, y de repente la fila en el pit es un frenesí de actividad. Los equipos se ponen a trabajar para tratar de prepararlo todo para llevar a buen término a su conductor. Los hombres descienden alrededor de Pedro antes de que pueda desearle una última buena suerte. Los auriculares son atiburrados y pegados. El velcro es abrochado. Los zapatos son verificados dos veces para asegurarse de que nada interfiera con el pedal. Los guantes son jalados y ubicados. Las instrucciones de última hora son dadas.
Me dejo guiar fuera de la locura por Davis, y me apoyo contra la pared
—¡Paula! —suena su voz por sobre todo el caos de la organización. Me detiene. Me enciende. Me completa.

Me doy la vuelta y lo enfrento en su traje de gloria. Su pasamontañas blanco en una mano y un casco en la otra. Tan dolorosamente guapo. Tan malditamente sexy. Y es todo mío.
Lo miro confundida dado que ya tuvimos nuestro momento de intimidad en la casa rodante. ¿Hice algo mal?
—¿Sí?
Su sonrisa se ilumina. Es una figura sólida que permanece inmóvil mientras todo el mundo se mueve en una gran borrón a su alrededor. Sus ojos sostienen los míos, intensos y claros.
—Te amo, Paula —dice con una voz que es implacable y firme en medio del turbulento caos.
Mi corazón se detiene. El tiempo se detiene y se siente como si fuéramos las únicas dos personas en el mundo.
Sólo un chico dañado y una chica desinteresada. Nuestros ojos se encuentran y en ese intercambio, palabras que no puedo gritar en el caos entre nosotros, son dichas. Que después de lo poco que explicó anoche, sé lo terriblemente difícil que es para él pronunciar esas palabras. Que entiendo que me está diciendo que él es todavía un niño roto por dentro pero, igual que mis niños me está dando su corazón y confiando en que voy a sostenerlo gentil, compasiva y comprensivamente.
—También te amo,Paula —vocalizo hacia él.
A pesar del ruido, sé que escucha lo que he dicho por una tímida sonrisa que adorna sus labios, y sacude la cabeza como si estuviera tratando de entender todo esto también. Beckett dice su nombre y él me da una última mirada antes de que su rostro se transforme en modo de trabajo. Y no puedo contenerme de simplemente estar allí y verlo. El amor crece, abruma, y sana mi corazón que una vez pensaba era irreparable. Llenándome de felicidad por el hombre del que no puedo apartar mis ojos.
Mi tormenta antes de la calma.
Mi ángel atravesando la oscuridad.
Mi Ace.

* * *


Mi pecho retumba mientras los coches vuelan por la recta opuesta alejada de las gradas. Cincuenta vueltas más y todavía soy un manojo de nervios, los ojos parpadeando entre la pista y el monitor de televisión en frente de mí cuando los coches están en la espalda y fuera de mi vista. Mi rodilla tiembla, mis uñas se han sido limpiadas de esmalte de uñas, y el interior de mi labio ha sido masticado en carne viva. Y aun así, la voz de Pedro llega segura y centrada en la tarea en cuestión cada vez que habla en el auricular que estoy usando.
Cada vez que habla con Beckett o su observador siento fluir un hilo de alivio. Y luego se entrecruza en una curva, carros lado a lado, masas de metal volando a intempestivas velocidades, y ese hilo de alivio fácilmente se convierte en una libra de la ansiedad. Reviso el monitor de nuevo y sonrío cuando veo "13 Alfonso" en el segundo lugar luchando su camino de regreso a la delantera después de una parada en el pit inducida por una advertencia.
—Aire sucio al frente —dice el observador mientras Pedro sale de la curva tres y se dirige hacia el tráfico con una vuelta perdida.
—Diez-cuatro.
—La última vuelta será más rápida aún —Beckett agrega en la conversación mientras estudia una pantalla de computadora varios asientos por debajo de mí, donde se leen todas las estimaciones en el número trece—. Lo estás haciendo bien, Wood. Sólo mantenla constante de ese surco que tienes. El carril de alta tiene ya un montón de guijarros así que mantente alejado.
—Lo tengo. —Su voz vibrando por la fuerza del coche, mientras acelera más para el lugar número uno.
Hay un grito colectivo de la multitud cuando un coche entra en contacto con la pared. Me vuelvo a mirar, mi corazón saltando a mi garganta, pero no puedo ver desde nuestra posición. Inmediatamente miro al monitor donde Beckett ya está enfocado.
—Sube uno, Pedro. ¡Sube! —El observador grita en mis oídos.
Todo sucede tan rápido, pero siento como si el tiempo se detuviera. Permanece inmóvil. Rebobina. El monitor muestra una nube de humo mientras el coche que golpea la pared primero gira deslizándose por la pista en una diagonal. Las vueltas son demasiado rápidas por lo que los coches restantes sean incapaces de ajustar su línea en tan corto periodo de tiempo. Pedro me había
dicho una vez que siempre corres hacia donde el accidente se produjo primero, porque siempre esa parte se despeja en unos momentos.
Hay tanto humo. Demasiado humo, ¿cómo va a saber Pedro por dónde ir?
—Estoy ciego —grita el observador, entrando en pánico cuando la masa de los vehículos y el humo resultante es tan grande que no puede dirigir Pedro. No puede decirle cual es la línea segura para conducir con su coche volando cerca de las 200 millas por hora.
Observo su coche volar dentro del humo. Mi corazón está en mi garganta. Lanzó con fervor mis oraciones hacia Dios. Contengo mi respiración. Mi alma espera.


                                              PEDRO....


La puta madre.
El humo me envuelve. La imagen borrosa alrededor de mí, es ahora de color gris con destellos de chispas de metal cuando los autos chocan a mi alrededor. Estoy jodidamente ciego.
No tengo tiempo para temer.
No tengo tiempo para pensar.
Sólo puedo sentir.
Sólo reaccionar.
La luz del día destella en el otro extremo del túnel gris. Es mi objetivo. No ceder. Nunca rendirme. Correr hacia donde fue el choque.
Vamos, vamos, vamos. Vamos, uno, tres. Vamos, bebé. Vamos, vamos, vamos.
El destello rojo sale de la nada y se lanza delante de mí. No hay tiempo para reaccionar. Ninguno.
Estoy sin peso.
Soy levantado.
Ingrávido.
En espiral.
Dando vueltas.
Nudillos blancos sobre el volante.
La luz del día otra vez.
Demasiado rápido.
Demasiado rápido.

—¡¡Joder!!

                                   PAULA.....

Veo el auto de Pedro elevarse por encima del humo. Está levantado en la parte delantera. Moviéndose en espiral por el aire. Escucho a Beckett gritar ¡¡¡Wood!!! Es sólo una palabra, pero la manera quebrada en que la dice, cae como plomo sobre mi alma
No puedo reaccionar.
No puedo funcionar.
Solamente sentarme en mi asiento y mirar.
Mi mente fractura las imágenes de Max y Pedro.
Rotos.
Intercambiables.


                                      PEDRO.....

Spiderman. Batman. Superman. Ironman


HOLA HOLA HOLA YO AVISE....ESTE ES EL FINAL DE LA SEGUNDA PARTE... NO ME MATEN!! =(


4 comentarios:

  1. NOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!!!!!!!!! NO PODÉS DEJARNOS ASÍ!!!!!!!!!!! EMPEZÁ YA LA 3RA PARTE!!!!!!!!!!!

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  2. No te puedo creeeeer!!! No puede pasar esto y justo desp de decirle que la ama!!! Q empiece ya la tercera parte x favor!!! mimiroxb

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  3. Jesyyyyy me estas jodiendo ? Me queres matar ? Apaiadate de esta pobre mujer mayor !! Ahora cuanto tenemos q esperar ?

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  4. Nooo y justo hace un ratito le habia dicho q la ama!! :( ya quiero saber como sigue!!!
    @nadiaa2012

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